El mezcal nace de la paciencia. Durante años, el agave crece en silencio, absorbiendo la fuerza de la tierra, el sol y la lluvia. Cuando llega el momento, el fuego, la tradición y las manos del maestro mezcalero transforman su esencia en una obra única.
Cada agave cuenta una historia; cada mezcal guarda un legado. Más que una bebida, es el alma de la tierra convertida en tradición.
Proceso Producción
Pasos en el Proceso.
SELECCIÓN DE LAS MEJORES PLANTAS: A partir de la cosecha del agave seseleccionan las plantasquealcancenporlomenos siete añosdeedad (dependiendo de la variedad de la planta), y después se procede a la «jima» (corte de las pencas y extracción de la «piña»).
COCIMIENTO: Posteriormente, las «piñas» se colocan en un horno natural, queconsisteenunaexcavacióncircularformandoungranrecipiente recubiertodepiedra,cuyoenergéticoparacocinarlas«piñas»sonrocas previamente calentadas con leña, hasta alcanzar el «rojo vivo». El proceso de cocimiento se cumple en cuatro días, aproximadamente.
MOLIENDA: Las»piñas» así cocinadas se cortan en trozos y se someten a maceración en molinos artesanales tipo egipcio, con una gran piedra circular de tracción animal.
FERMENTACIÓN: El mosto o jugo resultante se coloca en tinajas de madera donde fermenta en forma natural durante cuatro o cinco días (dependiendo de la temperatura ambiente).
DESTILACIÓN: Finalmente, procede la doble destilación (en el mayor de los casos), para obtener un alcohol natural, homogéneo y de alta calidad.